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Mostrando las entradas de junio, 2026

Amé y fui amado

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He ido avanzando en la lectura del libro Aún no se lo he dicho a mi jardín , de la escritora italiana Pia Pera, con continuas referencias personales sobre cuestiones que se nos plantean cuando la vida nos ha presentado, o está por hacerlo, la factura, y llegó la hora de pagar. Pia reflexiona sobre un pensamiento del filósofo Sócrates respecto de que la tarea más importante en la vida es prepararse para la muerte, y para ello la misión que debemos cumplir consiste en practicar la virtud, amar la sabiduría, el valor, la justicia y la libertad. Nuestra escritora recuerda versos de Pushkin: Es la hora, amiga, es la hora, la paz petrifica el corazón, se persiguen uno tras otro los días y cada hora lleva un fragmento de existencia; mientras hacemos planes de vida, justo entonces se muere. Hermosos pensamientos. En mi caso, pocos planes me formulo. Antes, en el curso de mi existencia, debí tomar constantes decisiones y era mi costumbre plantearme Plan A, Plan B, Plan C, y así sucesivamente, p...

Todavía no se lo he dicho a mi jardín

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Para Socorro Olvera Nieves Tal vez, si algún talento he tenido, se refiere a poseer cualidades para la enseñanza. A los 16 años me desempeñé como maestro en la materia de Historia, y tuve a mi cargo a un grupo de unos quince alumnos que cursaba primer grado de secundaria. A la fecha, ya no soy docente. Me he jubilado de mis actividades profesionales y dispongo de tiempo; por ello escribo con el afán de que algún lector encuentre en mis relatos alguna idea, dato o reflexión que de alguna manera le sirva en su vida. Al menos, para una ocasional sonrisa que le aligere la carga de la jornada del día. Para escribir se requieren, cuando menos, dos requisitos: saber leer y experiencias de vida. En mi caso, todavía recuerdo el libro en que aprendí mis primeras letras en el lejano, muy lejano lugar de la galaxia: Rosas de la infancia , lo que me permitió, cuando contaba con nueve o diez años, despacharme los veinte tomos de El Tesoro de la Juventud de la biblioteca de mis padres, que para mí f...