Reconciliación

 ¿Quién, si ya llegó a la edad madura, no ha sufrido la pérdida de un ser querido?

¿Quién, si ya arribó a esa etapa de la vida, ha padecido injusticias en su trabajo, en la salud, en los afectos?


¿Quién no ha perdido la fe en la vida, en el trabajo, en el mismo acto de amanecer día a día?

¿Quién, en alguna ocasión, ha padecido por horas, días, semanas o años ira, coraje contra

¿Dios, la humanidad o contra sí mismo?

¿Quién, en el transcurso de su existencia, ha encontrado reconciliación?

 

Hace unos días tuve la oportunidad de contar con la visita de mi hija Verónica. Ella contribuyó, con sus habilidades de comunicadora y maestra de educación Montessori, a poner ante mis ojos dos cortometrajes, cada uno de 18 minutos, trabajos cinematográficos de calidad probada como candidatos a premios en diversas partes del mundo.

Estimados cuatro lectores: esos dos cortometrajes han contribuido a reflexiones que convirtieron estos días en inolvidables.



 Si alguna vez me he atrevido a recomendarles libros para su lectura, sitios como Pueblos Mágicos u otros eventos, acudan a los servicios de la televisión y no dejen de ver los cortometrajes a los que me refiero. Son The After y The Singers (Los cantores rusos). Ambos los pueden ver en Netflix. No se arrepentirán y reconocerán preguntas y respuestas, tal vez, de las formuladas en esta ocasión.

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